Lo que realmente cuesta reparar y listar
El plan de "repararla y sacar más" suena bien hasta que suma los números. El dinero sale por adelantado y de su bolsillo: pintura, pisos, cocina y baños, techo, sistemas. Luego viene el tiempo — semanas o meses de trabajo y permisos — seguido de las visitas, la negociación, y la inspección del comprador. Y el riesgo: gastar de más en arreglos que no recupera, o que el mercado se enfríe mientras repara.


